30 may 2008

Asco


Ay Marianiño, primero tú y Aznar les laváis el cerebro con esas doctrinas fascistas y ahora, claro, a ver quién se las quita de la cabeza para apoyarte en tu cambio de inquietudes.
Ahora que te pones la piel de corderito como Gallardón para ganar el voto de los moderados, pierdes a los radicales estos. ¡Si es que no se puede tener todo! 

Por cierto, muy bien tratados los reporteros de CQC, estos militantes peperos se portan como auténticos señor@s, ell@s que son "gente de bien" (como odio esta estúpida expresión tan usada por los radicales de esta tendencia).

20 may 2008

Carretaxe


Pero que nadie se equivoque, esto pasa fuera de Galicia también. Parece que en Madrid lo llaman Kunda. Aunque en Galicia siempre ha sido muy acusado este fenómeno.

9 abr 2008

Pobrecitos


Coincidiendo con el comienzo de la gran feria inmobiliaria de Madrid, SIMA, las inmobiliarias parece que están entonando el "mea culpa" por la crisis del sector, reconociendo que subieron en exceso los precios y que "han expulsado a los consumidores del mercado". ¿Y eso qué nos arregla?
Veamos, lo que sucede es que le ven las orejas al lobo, y si la gente no compra ellos están jodidos. Piden créditos a muy corto plazo y si la cosa no va bien no los pueden devolver ni de broma. Pero los muy avariciosos no rebajan aún demasiado las viviendas. Hacen ofertas estúpidas como regalar un coche (de sobra incluido en el precio desde hace años) o viajes a Cancún. ¿Pero de qué van?
Señores, queremos un precio realista, no inflado, y métanse sus regalitos por donde les quepa.
Lo que sí es una lástima es toda esa gente que se está quedando sin trabajo por todo esto, pero se veía venir desde hace tiempo.
Todo esto ha sido permitido no sólo por los especuladores inmobiliarios (incluido el manueliño de turno que infla el precio de su vivienda y encima te pide un tanto en B, no solo los grandes) sino también por los políticos, que han hecho lo que les ha dado la gana con el suelo de todos. Todos estos años se han llenado la boca con el crecimiento económico, como si eso nos diera de comer por sí solo, y al final se ha visto como todo era ficticio.
Qué penita me dan...