
Hace poco el gobierno nos sorprendía con la
noticia de que TVE se quedaría sin publicidad. Servidor piensa que hay cosas peores en TVE que se podrían suprimir antes, pero bueno, ese es otro tema. El asunto es que para sufragar los gastos de la cadena pública, se planea aplicar una tasa a las cadenas privadas (3% de sus ganancias). Como esa tasa no llega para sufragar los gastos de la cadena, han decidido aplicar
otra tasa (0,9%), esta vez a las compañías de telecomunicaciones.
Éstas ya han puesto el
grito en el cielo, y dicen que
subirán la tarifa al consumidor, y que así lo detallarán en la factura, en plan
nosotros no hemos sido.
Genial. Como el precio del teléfono e internet en este país ya es de los
más económicos de Europa, además de los de
más calidad, lo mejor que podemos hacer es gravarlo con otro impuesto. ¿Y para qué? ¿Para sanidad? ¿Para educación? ¡No! ¡Para poder ver 'Mira quién Baila' sin anuncios de supositorios!
Si es que es normal. Disfrutamos de una televisión pública del más alto nivel. Con emisiones en Alta Definición, sin cortes, en 16:9, siempre con subtítulos y varios idiomas disponibles. Además todos sus programas son de la más alta calidad, y los mejores se emiten en horarios lógicos.
Por otra parte, disfrutamos también de una banda ancha con velocidades de vértigo, una cobertura de red que llega hasta el más remoto lugar del país, un servicio digno del Japón más avanzado, y encima a precios de risa, de los más baratos y accesibles para las personas.
Es lógico que, si además queremos prescindir de la publicidad en la televisión pública (¿lo queremos?), haya que pagar un precio. Aunque el propio gobierno
dijo que no impondría un canon para financiar TVE.
Aunque la verdad, quizá otro sistema fuese más aconsejable. En
algunos países se paga un tanto al año, una especie de canon por cada televisión que se tiene. La diferencia con el sistema que se quiere implantar aquí es evidente: en esos países pagas si tienes tele, y pagas más si tienes más teles. Si no tienes tele,
no pagas. Aquí vas a pagar tengas tele o no, veas la televisión pública o no, con tal de que tengas teléfono y/o internet.
Y es que a mí, si me dieran a elegir, haría lo siguiente:

La televisión
no es un servicio público básico y necesario. Es totalmente accesoria. Tener que pagar por un elemento alienador es el colmo. Ya no llega con los quinientos y pico millones de €uros que se destinan de los presupuestos del estado, que aún encima hay que meter más dinero en ese
pozo sin fondo que es TVE.
No señores, no hace falta gastar tanto para hacer programas. ¿Por qué tenemos que sufragar el gasto de algo no necesario y que no interesa a todos?
Esta nueva medida es un atropello, otra metedura de pata más, y encima cargando contra uno de los sectores más vergonzosos de este estado, el de las comunicaciones, en el que España ocupa los últimos puestos en calidad, precio y
penetración.
Una vez más, bravo.