26 nov. 2011

Las ilusiones perdidas

No se van en trenes con maletas de cartón pero llevan sus bienes más preciados: un portátil, un móvil de última generación regalado por un familiar o conseguido a base de una lucha de puntos sin cuartel. Suelen tomar un vuelo de bajo coste, cazado pacientemente en las redes de Internet. Se van a hacer un máster, o han logrado una mal llamada beca Erasmus que costará a la familia la mitad de sus ahorros. Otras veces van a hacer de au-pair, de auxiliar de conversación, o a cualquier trabajo temporal. La familia va a despedirlos a la puerta de embarque y mientras se alejan disimularán unos su pena y otros su incipiente desamparo. "Es por poco tiempo -se dicen-. Dominarán el idioma, conocerán mundo... Regresarán en pocos meses". 
Hasta hace poco era un privilegio de los nuevos tiempos que les permitía gozar de una libertad sin límites, de un mundo sin fronteras, de una capacidad casi infinita de aprendizaje... Hasta que llegó la crisis y la maleta pareció distinta, la espera en la fila de embarque más embarazosa, la despedida más triste y el fantasma de la ausencia definitiva más cercano. 
No. No llevan maletas de cartón, ni hay aglomeraciones en el andén de la despedida. No se marchan en grupo, sino uno a uno. Aparentemente nada les obliga. Ha sido una cadena invisible de acontecimientos. Estuvieron allí hace unos años, o tienen una amiga que les ha informado de que puede encontrar algún trabajo con facilidad. No pagarán mucho, eso es seguro, pero podrán ganarse la vida con cierta facilidad... A fin de cuentas aquí no hay nada.
  
Y se marchan poco a poco, sin alboroto alguno. Un goteo incesante de savia nueva que sale sin ruido de nuestro país, desmintiendo la vieja quimera de que la historia es un caudal continuo de mejoras. 
No hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuántos son ni adonde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son, más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. "Mi hija está en Berlín", "se ha marchado a Montpellier", "se fue a Dubai" son frases que escuchamos sin reparar en el significado exacto que comportan. Escapan a las estadísticas de la emigración porque suelen tener un nivel alto de estudios y no se corresponden con el perfil típico de lo que pensamos que es un emigrante. Quizá en las cuentas oficiales figuren como residentes en el extranjero, pero deberían aparecer como nuevos exiliados producto de la ceguera de nuestro país. 
En los tiempos de crisis que detallan cada euro gastado nadie computa los centenares de miles de euros empleados en su formación y regalados a empresarios de más allá de nuestras fronteras con una torpeza sin límites, con una ignorancia sin parangón. Menos aún se cuantifican el esfuerzo de sus familias, las ilusiones perdidas y sus sueños rotos en mil pedazos. 
No llevan maletas de cartón, pero componen un nuevo éxodo que azota especialmente a Andalucía, que dispersa a nuestros jóvenes por toda Europa y gran parte del mundo, que nos priva de su saber, de su aportación y de su compañía. Pero, aparentemente nadie se escandaliza por esta fuga de cerebros, lenta pero inexorable, que nos privará de muchos de nuestros mejores talentos. Nadie protesta por esta nueva oleada de exiliados que son una acusación silenciosa del fracaso y de engaño. Se van en silencio por el túnel de embarque en el que les alcanzará la melancolía por la pérdida temprana de su tierra. 
No son, como dicen, una generación perdida para ellos mismos. No son los socorridosni-nis que sirven para culpar a la juventud de su falta de empleo. Son una generación perdida para nuestro país y para nuestro futuro. Un tremendo error que pagaremos muy caro en forma de atraso, de empobrecimiento intelectual y técnico. Aunque todavía no lo sepamos.



Artículo visto en | El País

25 nov. 2011

Hot Stuff


Me encanta esta escena, me hace reír un montón, algo que viene haciendo falta últimamente, e incluso a nivel serio está relacionada con la actualidad ;D

Me acordé de ella porque mi madre puso el vídeo de Donna Summer en Facebook e inevitablemente me vino esta escena a la cabeza.

21 nov. 2011

España no se ha "derechizado"

Entre tanta algarabía y fanfarria pepera parece extraño pensar que la derecha no ha cosechado un gran éxito, y que los españoles no se han escorado hacia la derecha. Pues eso es precisamente lo que pienso.


A saber:
  1. El P€P€ ha ganado con prácticamente el mismo número de votos que en 2008, cuando perdió las elecciones. Por tanto no parece haber convencido más que a los que ya tenía convencidos, aquellos que le votarían aunque pusieran a un mono con unos platillos de candidato.
  2. El P$O€ ha sido severamente castigado con 5 millones de votos menos (curiosamente como los 5 millones de parados que hay) por hacer políticas de derechas, a parte de por incompetencia y cobardía.
  3. Izquierda Unida ha subido mucho en votos, ha recuperado su grupo parlamentario y ha obtenido 11 escaños.
  4. Amaiur (izquierda) ha entrado a lo grande en el Congreso, con 7 diputados, siendo el partido más votado en País Vasco.
  5. UPyD (centro derecha) ha obtenido un buen resultado, pero en parte basado en que muchos de sus votantes piensan que es un partido de izquierdas O_o No me pregunten el porqué.
  6. Esquerra y BNG mantienen escaños.
Bajo mi punto de vista, y quitando el caso de CiU (partido de derechas que sí ha aumentado en votos y escaños considerablemente) que solo opera en Cataluña (ellos sabrán el porqué de esa confianza en los recortadores de la sanidad homófobos) la izquierda ha escapado del P$O€ y se ha repartido, y la derecha únicamente se ha mantenido, no ha conseguido convencer a nadie.

La mayoría absoluta del P€P€ únicamente se debe a la caída estrepitosa del segundo partido, el P$O€, severamente castigado por, precisamente, haber hecho políticas de derechas traicionando a su electorado (más o menos centrista pseudo-izquierdoso), además de por su incompetencia; y se debe también a una ley electoral fraudulenta, injusta y que da excesiva sobrerrepresentación al partido más votado, castigando a los demás.

Así que el P€P€ para mí poco tiene que celebrar. Ha ganado por eliminación; con todo a favor no ha sabido convencer a nadie, viviendo de sus hooligans, con un aumento de votos mínimo.

Eso sí, es bastante triste que nos gobierne un perdedor.

12 nov. 2011

Las burbujas de la información en Internet

Este es un vídeo realmente interesante y recomendable que me han mandado acerca de cómo empresas como Facebook o Google (y muchas otras) ponen "filtros" para que nos llegue la información que "nos gusta" más que quizá la que necesitamos recibir. Recomiendo encarecidamente verlo, no es nada largo, y muy claro de entender, y realmente revelador.