31 dic 2011

6 dic 2011

El banco malo y la deuda pública


Este es un artículo de ATTAC sobre el tema del banco malo, podéis menearlo aquí para darle difusión. Y compartirlo en las redes sociales tampoco está de más, el tema es grave y requeriría movilización. También podéis firmar la petición para la no creación de este banco malo.
Una de las posibles contrarreformas que tiene planteado sobre la mesa el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy es la creación de un banco malo que absorbiera los créditos inmobiliarios de dudosa recuperación. La banca española lleva tiempo insistiendo en esta propuesta para superar la crisis financiera. Dada la estrecha conexión del PP con los intereses del sector bancario la propuesta tiene bastantes posibilidades de formar parte del paquete de reformas con que nos amenaza la nueva mayoría absoluta. 
Desde el punto de vista de la banca esta solución es perfecta. Por una parte el banco malo les permitiría sacar de su balance activos improbables que les obligan a efectuar provisiones que al final reducen su rentabilidad. Este banco sería “vendido” al Estado, La compra se financiaría con títulos de la deuda pública, con lo que los bancos transformarían sus créditos de dudoso cobro por títulos de la deuda pública cuyo pago está garantizado por la misma Constitución española. Además pasarían a aumentar su posición de acreedores del Estado y por tanto verían reforzada su capacidad de “dictar” reformas al sector público. Negocio redondo. 
Dado que la exposición de la banca al crédito financiero se situaba en junio en los 176.000 millones de Euros, la creación de este banco financiado con deuda significaría un elevado aumento de la deuda pública y por tanto una reforzada exposición del país a la exigencia de ajustes. Además de un fuerte aumento de la carga financiera sobre el presupuesto público. Oponerse a la creación de un banco malo debe ser la primera batalla por el tema de la deuda. Y una buena oportunidad para denunciar el doble trato aplicado a las deudas del sector financiero y de los particulares que no pueden pagar la hipoteca de su vivienda. A quienes argumentan que no puede aprobarse la dación de pago porque hundiría a la banca se puede objetar la posibilidad de crear algún organismo público que los proteja.


Vía | La Mirada del Mendigo

26 nov 2011

Las ilusiones perdidas

No se van en trenes con maletas de cartón pero llevan sus bienes más preciados: un portátil, un móvil de última generación regalado por un familiar o conseguido a base de una lucha de puntos sin cuartel. Suelen tomar un vuelo de bajo coste, cazado pacientemente en las redes de Internet. Se van a hacer un máster, o han logrado una mal llamada beca Erasmus que costará a la familia la mitad de sus ahorros. Otras veces van a hacer de au-pair, de auxiliar de conversación, o a cualquier trabajo temporal. La familia va a despedirlos a la puerta de embarque y mientras se alejan disimularán unos su pena y otros su incipiente desamparo. "Es por poco tiempo -se dicen-. Dominarán el idioma, conocerán mundo... Regresarán en pocos meses". 
Hasta hace poco era un privilegio de los nuevos tiempos que les permitía gozar de una libertad sin límites, de un mundo sin fronteras, de una capacidad casi infinita de aprendizaje... Hasta que llegó la crisis y la maleta pareció distinta, la espera en la fila de embarque más embarazosa, la despedida más triste y el fantasma de la ausencia definitiva más cercano. 
No. No llevan maletas de cartón, ni hay aglomeraciones en el andén de la despedida. No se marchan en grupo, sino uno a uno. Aparentemente nada les obliga. Ha sido una cadena invisible de acontecimientos. Estuvieron allí hace unos años, o tienen una amiga que les ha informado de que puede encontrar algún trabajo con facilidad. No pagarán mucho, eso es seguro, pero podrán ganarse la vida con cierta facilidad... A fin de cuentas aquí no hay nada.
  
Y se marchan poco a poco, sin alboroto alguno. Un goteo incesante de savia nueva que sale sin ruido de nuestro país, desmintiendo la vieja quimera de que la historia es un caudal continuo de mejoras. 
No hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuántos son ni adonde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son, más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. "Mi hija está en Berlín", "se ha marchado a Montpellier", "se fue a Dubai" son frases que escuchamos sin reparar en el significado exacto que comportan. Escapan a las estadísticas de la emigración porque suelen tener un nivel alto de estudios y no se corresponden con el perfil típico de lo que pensamos que es un emigrante. Quizá en las cuentas oficiales figuren como residentes en el extranjero, pero deberían aparecer como nuevos exiliados producto de la ceguera de nuestro país. 
En los tiempos de crisis que detallan cada euro gastado nadie computa los centenares de miles de euros empleados en su formación y regalados a empresarios de más allá de nuestras fronteras con una torpeza sin límites, con una ignorancia sin parangón. Menos aún se cuantifican el esfuerzo de sus familias, las ilusiones perdidas y sus sueños rotos en mil pedazos. 
No llevan maletas de cartón, pero componen un nuevo éxodo que azota especialmente a Andalucía, que dispersa a nuestros jóvenes por toda Europa y gran parte del mundo, que nos priva de su saber, de su aportación y de su compañía. Pero, aparentemente nadie se escandaliza por esta fuga de cerebros, lenta pero inexorable, que nos privará de muchos de nuestros mejores talentos. Nadie protesta por esta nueva oleada de exiliados que son una acusación silenciosa del fracaso y de engaño. Se van en silencio por el túnel de embarque en el que les alcanzará la melancolía por la pérdida temprana de su tierra. 
No son, como dicen, una generación perdida para ellos mismos. No son los socorridosni-nis que sirven para culpar a la juventud de su falta de empleo. Son una generación perdida para nuestro país y para nuestro futuro. Un tremendo error que pagaremos muy caro en forma de atraso, de empobrecimiento intelectual y técnico. Aunque todavía no lo sepamos.



Artículo visto en | El País

25 nov 2011

Hot Stuff


Me encanta esta escena, me hace reír un montón, algo que viene haciendo falta últimamente, e incluso a nivel serio está relacionada con la actualidad ;D

Me acordé de ella porque mi madre puso el vídeo de Donna Summer en Facebook e inevitablemente me vino esta escena a la cabeza.

21 nov 2011

España no se ha "derechizado"

Entre tanta algarabía y fanfarria pepera parece extraño pensar que la derecha no ha cosechado un gran éxito, y que los españoles no se han escorado hacia la derecha. Pues eso es precisamente lo que pienso.


A saber:
  1. El P€P€ ha ganado con prácticamente el mismo número de votos que en 2008, cuando perdió las elecciones. Por tanto no parece haber convencido más que a los que ya tenía convencidos, aquellos que le votarían aunque pusieran a un mono con unos platillos de candidato.
  2. El P$O€ ha sido severamente castigado con 5 millones de votos menos (curiosamente como los 5 millones de parados que hay) por hacer políticas de derechas, a parte de por incompetencia y cobardía.
  3. Izquierda Unida ha subido mucho en votos, ha recuperado su grupo parlamentario y ha obtenido 11 escaños.
  4. Amaiur (izquierda) ha entrado a lo grande en el Congreso, con 7 diputados, siendo el partido más votado en País Vasco.
  5. UPyD (centro derecha) ha obtenido un buen resultado, pero en parte basado en que muchos de sus votantes piensan que es un partido de izquierdas O_o No me pregunten el porqué.
  6. Esquerra y BNG mantienen escaños.
Bajo mi punto de vista, y quitando el caso de CiU (partido de derechas que sí ha aumentado en votos y escaños considerablemente) que solo opera en Cataluña (ellos sabrán el porqué de esa confianza en los recortadores de la sanidad homófobos) la izquierda ha escapado del P$O€ y se ha repartido, y la derecha únicamente se ha mantenido, no ha conseguido convencer a nadie.

La mayoría absoluta del P€P€ únicamente se debe a la caída estrepitosa del segundo partido, el P$O€, severamente castigado por, precisamente, haber hecho políticas de derechas traicionando a su electorado (más o menos centrista pseudo-izquierdoso), además de por su incompetencia; y se debe también a una ley electoral fraudulenta, injusta y que da excesiva sobrerrepresentación al partido más votado, castigando a los demás.

Así que el P€P€ para mí poco tiene que celebrar. Ha ganado por eliminación; con todo a favor no ha sabido convencer a nadie, viviendo de sus hooligans, con un aumento de votos mínimo.

Eso sí, es bastante triste que nos gobierne un perdedor.