16 ene. 2012

Non foi sen tempo


Tristemente ha muerto el ex-Ministro de Franco, Manuel Fraga. Y digo tristemente no porque haya muerto, cosa que a todos nos va a pasar y que en su caso no me da pena ninguna. Sino porque ha muerto sin ser juzgado por sus numerosos delitos contra los derechos humanos, a las órdenes del asesino dictador español Franco, y aún después de muerto éste.


Todo un asesino de máxima diligencia, que fue capaz de logros como los siguientes que copio del blog de Mendigo, que los ha recopilado estupendamente:

Memoria Pública – Fraga
Wikipedia – Sucesos de Vitoria
Wikipedia – Sucesos de Montejurra
Wikipedia – Julián Grimau
Javier Ortiz – Recuerdo de un 3 de marzo
RebeldeMule (documental) – Granado y Delgado, un crimen legal
Foro por la memoria – Fraga y el franquismo

Yo no sé a vosotros, pero desde luego a mí este tipo me parece de todo menos un "demócrata", un "padre de la democracia" o un "ejemplo a seguir" como se lee descaradamente en la prensa estos días, y lo que es peor, en los comentarios bajo las noticias.



Este país está muy muy enfermo si alguien que fue Ministro y mano derecha del dictador fascista Franco y que suelta cosas como: "La mejor parte del país fue la que se alzó el 18 de julio" reivindicando el golpe de estado, puede participar en la redacción de la Constitución, presentarse a las elecciones generales y gobernar durante años Galicia (dónde si no). Y más aún si se le elogia a su muerte como si no hubiera sido un asesino, censor y represor de un régimen no legítimo y antidemocrático. ¿Qué le pasa a este país? Realmente está enfermo. No le veo remedio.


Tanta paz lleves como gloria dejas.


2 comentarios:

  1. Debía haber sido juzgado hace mucho tiempo, no tendría que haber muerto sin una condena.

    Aquí cada vez que muere cualquier personaje, por aberrante que sea, es digno de las loas y alabanzas por los lameculos de los medios y demás calaña.

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  2. Comparto tu perplejidad.

    No se trata de desear la muerte a nadie, pues a fin de cuentas este hombre ya estaba quemado, y sólo representaba una molestia para los nuevos tejemanejes de la derecha. En Génova se respira hoy mucho más tranquilo.

    Ahora bien, que nos lo intenten vender ahora como padre de la Democracia? ¡Amos, no me jodas! ¿Será posible tanto descaro?

    Por las mismas, podemos mencionar a Jesulín de Ubrique como prócer de las letras y eminente sabio. Total, el papel lo aguanta todo...

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